porque tú piensas

domingo, abril 09, 2006

"Llegaron los grups

Adam Sternbergh anuncia en la revista New York la llegada de los grups, la última fase de una larga escalada de inmadurez a la moda. A comienzos de los ochenta se llamó síndrome de Peter Pan, que luego mutó en lo del yuppie y después de un buen rato en lo que David Brooks llamó los "bobos" o burgueses-bohemios. En Inglaterra hoy se habla de los yindies (una suma de yuppie e indie) y en Estados Unidos de yupsters (yuppie y hipster). Sternbergh propone el término grup para referirse a un gran grupo de ciudadanos que no estaría interesado en dejar de lado las cosas infantiles y que disfruta lo bueno de ser mayor, sin quedarse con ninguna de sus desventajas. El término grup proviene de un episodio de Star Trek -esto es en serio- en el cual el capitán Kirk y sus amigotes aterrizan en un planeta de niños que dominan el mundo sin adultos a la vista. Estos niños empoderados llamaron a Kirk y su gente "grups" que eventualmente sería una contracción de "grown-ups", es decir seres crecidos. Según Sternbergh su diagnóstico sería del obituario de la tan antigua brecha generacional, de manera que hoy podemos ver a hombres y mujeres de 40 años que se ven, hablan, actúan y se visten como gente de 22 años y que perfectamente pueden intercambiar sus discos favoritos y comparar su vestimenta, sin mayores roces. Sin embargo, no se trataría de una pose pasajera sino que de un fenómeno que ha llegado para quedarse. Tampoco sería sólo un asunto de moda urbana y plata fácil y, sino que una evidencia de cómo lentamente se ha erosionado la idea de que cada uno cruza un portal cuando se vuelve adulto, un portal en el cual está inscrito el imperativo bíblico "Cuando el niño era niño hablaba como niño..."; hoy una o dos generaciones de adultos urbanos felizmente navega por sus treintas, cuarentas e incluso cincuenta años, usando el mismo modelo de zapatillas que usaron cuando estaban en el colegio y un par de bluejeans de diseño desgastados en la fábrica."

Fuente: Arte y Letras, El Mercurio